8 pasos para mantener tu práctica regular de yoga

Implementar una práctica de yoga de manera que forme parte de rutina habitual como algo cotidiano puede llevar tiempo. Aunque los beneficios son palpables de forma inmediata, a veces “cuesta” un poco mantener vivo el compromiso. A continuación te damos unas ideas que pueden ayudarte a ser constante y no abandonar la práctica de yoga para que de verdad sea una herramienta útil para tu bienestar:

  • Lugar: Da al lugar de tu práctica un espacio relevante.  Si es en el estudio de yoga es más sencillo, puesto que el ambiente favorece crear ese momento de conexión interior. Si es en casa, reserva un lugar dedicado a ese momento para ti. Puedes colocar elementos que te ayuden a crear inspiración como fotos de tus profesores, seres queridos o algún elemento con un significado especial para ti. Sobre todo los días que sientas menos motivación para practicar simplemente ocupa ese espacio. Desenrolla tu esterilla, ponte tu ropa de práctica y simplemente mira a ver qué pasa.
  • Hora: Las apretadas a agendas hacen difícil a veces mantener la misma hora de práctica, pero con el tiempo descubrirás qué hora es la que mejor se adata a ti. Por circunstancias o porque es la que mejor te sienta. Aunque se recomienda practicar a primera hora antes de que la vorágine diaria te lleve por delante, simplemente escoge la hora que más que te convenga. Si no puede ser a diario, establece al menos tres días a la semana para que suceda. 
  • Aceptación: Deja a un lado el todo o nada y dale el valor que tienen 5 minutos. No tiene que ser una práctica de una hora, una rutina más corta mantenida durante un tiempo largo es mucho más beneficioso que practicar 1 hora de forma esporádica y desordenada esperando a “tener un rato”
  • Inspiración: Haz de la inspiración tu motor. Busca profesores y compañeros de práctica con los que conectes y te inspiren en clases, talleres, retiros,…. Documéntate y dedica tiempo de lectura a investigar e indagar más sobre esta fascinante filosofía (tenemos una completa biblioteca a tu disposición en nuestro espacio)
  • Disciplina: Uno de los niyamas recogidos por Patanjali es Tapas, se traduce como disciplina, como acción no extenuarte mantenida durante un tiempo prolongado. Hay ciertas disciplinas y “trabajos” que paradójicamente nos hacen más libres , compasivos y felices. La práctica de yoga es una de ellas.
  • Objetivos: Puedes dedicar cada práctica a trabajar una intención o cualidad que te gustaría incorporar o acentuar en tu vida: respirar de forma equilibrada, espacio, presencia, atención, energía, valentía, … esto dotará de un significado mucho más especial al tiempo que te dedicas sobre la esterilla. 
  • No hay que demostrar nada: el objetivo ultimo del yoga es abrirte a una conciencia universal de compasión y unión a través del descubrimiento de tu naturaleza esencial. El trabajo físico es la oportunidad de experimentar nuestras cualidades internas y de mantener el espacio que nos contiene , nuestro cuerpo, en unas condiciones de salud óptimas. Tu momento actual es el perfecto, los rangos de flexibilidad, fuerza, resistencia, equilibrio y movilidad irán aumentando de forma progresiva con los que en ningún momento son un requisito previo para empezar a practicar. 
  • Agradecimiento: Cuando estamos agradecidos por algo no es posible juzgar. Siente un profundo agradecimiento hacia tu cuerpo por ser una herramienta de autoconocimiento y transformación tal cuál es en este instante. A través del espejo del yoga experimentas las fluctuaciones naturales de la mente. Unos días te sentirás más flexible y capaz y otros será todo como un pequeño “desastre” . Se capaz de observarlo todo con ecuanimidad y objetividad cultivando la curiosidad de descubrir qué hay en el momento presente. No te identifiques ni con los buenos momentos ni con lo malos. Confía que estás justo en el lugar en el que es preciso estar , aquí y ahora.
Recommend
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • LinkedIN
  • Pinterest
Share
Tagged in