Yoga para mantener tu vitalidad

Mejora tu energía vital y la capacidad de concentración.

¿Eres consciente de cómo y en qué empleas tu energía? Sin darnos cuenta, solemos dedicar el 80% de nuestra energía, esfuerzo, atención y dedicación a cosas que sólo merecen un 20% y las que de verdad importan, suelen pasar por alto por tener energía suficiente para ellas.

La importancia de nuestro sueño, lograr un descanso reparador óptimo, alimentarnos de forma equilibrada, mantener los niveles de hidratación, son gestos de sentido común que muchas veces pasan desapercibidos. A corto plazo, saltarnos estas rutinas  puede no afectarnos, pero a largo plazo el coste es alto.

De la misma forma, a lo largo del día nos vemos envueltos en tareas que sin darnos pueden llegar a suponer un desgaste importante: horas mirando la pantalla del ordenador o del teléfono sin un objetivo claro, conversaciones que no llevan a ninguna parte, encuentros que nos desgastan y que podíamos haber evitado, tareas delegables que nos empeñamos en llevar a cabo……

El condicionante común de nuestro “despiste” es la falta de atención.

La práctica de Yoga te ayuda precisamente a cultivar una atención consciente en el momento presente que te hará darte de cuenta de tus prioridades. Además, cualquier estilo de yoga, desde el más dinámico al más pausado hace que la tensión acumulada, la información sin procesar y los bloqueos empiecen a disolverse. Tu sistema nervioso central se estabiliza y tu cuerpo físico se fortalece, flexibiliza y depura.

De la misma forma, el bombardeo incesante de pensamientos al que nos vemos sometidos cuando estamos en modo piloto automático tiene un impacto en nuestra fisiología. Si somos capaces de empezar a detectar esa lluvia de pensamientos que nos llevan de un lado y otro y que nos hacen estar tristes, inquietos, eufóricos o preocupados (sin saber muy bien porqué) estaremos tomado las riendas de nuestro propio bienestar.

Así respiramos así somos.Una respiración agitada y superficial se corresponde con un estado interno agitado y superficial que puede terminar desembocando en un estado de ansiedad. Una respiración calmada corresponde a un estado interno sosegado. Prueba a respirar de forma pausada, alargando la inhalación y la exhalación y nota las diferencias. Una respiración consciente te devuelve de forma inmediata al momento presente y te puede ayuda a disipar un estado de inquietud o a alejar una preocupación.

A través del yoga trabajas el músculo más importante de todos, el de la atención. Esto hará que seas más consciente de  cómo te alimentas y empezarás a escoger sólo aquello que mejor te siente, lo que tendrá un impacto directo en tu sensación de bienestar y mantendrá tus niveles de energía en condiciones óptimas.

De la misma forma, darás la importancia que merecen a tus horas de sueño.  Si no le das ese tiempo y calidad a tu descanso, tu capacidad para relacionarte y comunicarte así como tu habilidad para ver el mundo se verán profundamente afectadas.

Dedícate el tiempo que mereces y cultiva toda atención que necesitas para mantener tu vitalidad en tu práctica de Yoga.

Descubre cómo una clase de yoga de El Gong puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

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