Yoga para mantener tus articulaciones saludables

¿Qué son las articulaciones?

Desde el punto de vista anatómico, una articulación es la unión entre dos huesos o entre un hueso y un cartílago. Su función fundamental es permitir el movimiento, además de proporcionar flexibilidad. 

Tipos de articulaciones

Podemos clasificar las articulaciones según el tejido que las une en fibrosas, cartilaginosas y sinoviales. También podemos dividirlas según su movilidad o funcionalidad. Así las diartrosis proporcionan movimientos amplios y complejos a los huesos y son las más numerosas en el esqueleto. Los hombros, las rodillas y las caderas son buenos ejemplos. Las anfiartrosis son articulaciones que ofrecen una movilidad limitada, como la que otorgan a las vértebras de la columna. Las sinartrosis, por su parte, presentan escasa o nula movilidad como sucede con los huesos del cráneo. 

Beneficios de practicar Yoga para tus articulaciones

Combatir la protrusión de la barbilla, los hombros rotados hacia delante, la cifosis torácica y la pérdida de lordosis lumbar a través del Yoga, en definitiva, mantener una buena postura con la espalda erguida como eje vertical, repartiendo correctamente el peso a lo largo del cuerpo, protege las articulaciones de la columna, las caderas y las rodillas. La práctica de Yoga favorece una mayor propiocepción, que es la capacidad que tiene nuestro cuerpo para tomar conciencia de la postura que adopta según el entorno que le rodea. 

Todos sabemos que hacer ejercicio físico es fundamental para mantenernos en forma, estar ágiles y demorar el proceso natural de envejecimiento. La práctica regular de asana ayuda a fortalecer los músculos para que puedan ejercer una función amortiguadora y sostener el cuerpo. De esta manera se evita la sobrecarga en las articulaciones que se ven beneficiadas porque aumenta su elasticidad y movilidad, retrasando su rigidez y deterioro. Por otra parte, una práctica dinámica de Yoga puede contribuir a preservar el Índice de Masa Ósea, cuestión fundamental según pasan los años y, en particular, en las mujeres posmenopáusicas.

No conviene olvidar que el sobrepeso provoca tensión en las articulaciones, principalmente en la columna vertebral, las caderas, las rodillas y los tobillos. La práctica de Yoga es un buen aliado a la hora de conservar un peso saludable. 

Calentar articulaciones y evitar dolor

Antes de comenzar la sesión es recomendable calentar las articulaciones. Para prepararlas convenientemente se puede movilizar el cuello, los hombros y los omóplatos, hacer giros y pequeños estiramientos con las muñecas y los tobillos y realizar torsiones muy suaves con la columna.

No debemos olvidar practicar siempre de manera inteligente, escuchar lo que el cuerpo nos dice en cada momento y saber cuándo podemos continuar y cuándo debemos parar. Una vez más, recordamos al sabio Patanjali que afirma en el segundo capítulo de sus Yoga-Sûtra “Sthira Sukham Asanam” (II.46), que significa: encontrar la estabilidad y la comodidad en la realización del ásana. Alcanzar esa sensación entre la atención y la ligereza, el esfuerzo y la relajación. 

En cualquier caso, no dejes de acudir al especialista si sientes dolor o molestias en las articulaciones. 

En el Gong los profesores están a tu disposición para ayudarte y adaptar la práctica de Yoga a tus necesidades.

¡Te esperamos en nuestras clases de yoga!

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