Yoga: tu cuerpo, tus emociones

Recientemente, el profesor de Yoga Andrés Acosta acudió a El Gong para ofrecer una serie de clases y talleres. No es la primera vez que nos visita y recibirle siempre es un placer porque Andrés destila armonía, serenidad y sabiduría y a lo largo de las diferentes sesiones, su voz te va guiando suavemente, acompañada en ocasiones por la música que él mismo toca.

En este post nos vamos a detener en el taller que impartió sobre la relación entre las emociones y los órganos y como el Yoga, en concreto la práctica de ásana, puede ayudar a canalizarlas y desbloquear esos órganos internos involucrados. 

Las principales emociones del ser humano son la alegría y el entusiasmo, la tristeza, la rabia, el miedo y la preocupación, los pensamientos recurrentes y la ansiedad Si los sentimientos y pensamientos que éstas provocan perduran, se produce en primer lugar una alteración en la respiración, en el movimiento natural del diafragma, y si continúan se bloquean uno o varios meridianos energéticos y terminan afectando a un órgano. 

Cuando practicamos Yoga estamos actuando sobre nuestro cuerpo como un todo: físico y energético -Annamaya Kosha y Pranamaya Kosha, respectivamente-. Según afirman algunos maestros como Krishnamacharya o B.K.S. Iyengar en alguno de sus textos, las ásanas pueden tener efecto sobre determinados órganos.

Durante el taller, Andrés explicó que el miedo se refleja fundamentalmente en los riñones. Las posturas que favorecen que la energía vuelva a fluir son las extensiones de espalda (Bhujangasana, Kapotasana, Natarajasana…) debido a la ligera presión que ejercen. 

La tristeza, nos dijo, afecta a los pulmones. Acosta sugiere que en este caso la práctica de Pranayama y, una vez más, la apertura de pecho que producen las extensiones de espalda facilitará una expansión de los pulmones muy beneficiosa. Además, las torsiones (Marychasana, Ardha Matsyendrasana o Bharadvajasana) producen un masaje, estiramiento y compresión de los órganos internos que favorece la eliminación de toxinas. 

La rabia se manifiesta en el hígado y las ásanas de activación abdominal (Bakasana, Navasana o Mayurasana) junto con las torsiones son las más indicadas. 

La preocupación, los pensamientos recurrentes o la ansiedad inciden en el bazo y el páncreas. Para limpiar el bazo Krishnamacharya recomendaba realizar Parvatasana. Para desbloquear el páncreas, las inversiones (Pincha Mayurasana, Sarvangasana o Sirsasana) estimulan la pituitaria, glándula fundamental de nuestro sistema endocrino; las torsiones, y las extensiones de espalda. Además, Mayurasana estimula el páncreas directamente.

La alegría y el entusiasmo repercuten en el corazón. Las posturas de meditación y Savasana cuidarán de él.

«Los órganos internos tienen mente, son seres muy inteligentes. Son como sus empleados: si no les prestan atención, no eres amables con ellos, no funcionan correctamente. A veces hacen huelga. Así que ahora, da tu amor a todos los órganos». Dharma Mittra

Sobre Andrés Acosta

Andrés Acosta es colombiano. Tuvo la suerte de conocer el Yoga muy joven, a los catorce años. Su anhelo por alcanzar la autorrealización le guio hacia una vida nómada donde conoció a distintos maestros, caminos y escuelas de yoga, como la Krishnamachar Yoga Shala Mysore, Dharma Yoga Center, dos años de vida en un ashram en India, Meditación Vipassana, Conciencia pránica, Chamanismo, Ashtanga Yoga y Búsquedas de visión de los nativos americanos, entre otros. 

Después de muchos años de investigación interna y de búsqueda, finalmente conoció al maestro que saciaría su sed de descubrimiento interior: Dharma Mittra.

Relacionado con las enseñanzas fundamentales de Dharma Mittra (Ahimsa), descubrió la sabiduría del Masaje Yoga Thai, profundizando sus conocimientos en Sunshine Network (Tailandia) y Therapy Thai Massage School (Bélgica). 

Paralelamente a sus estudios sobre Yoga, su deseo por contribuir a la conservación del medioambiente le llevó a realizar una carrera de cinco años en Ecología. Actualmente es cofundador de un proyecto ambiental-humano en India. 

Andrés, que mantiene vivo el espíritu del “eterno estudiante», dedica su vida a compartir las enseñanzas de Yoga en este hermoso planeta. Enseña con regularidad en Croacia, España, Suiza, Francia, Italia, India, Colombia y Grecia. Es profesor desde hace diez años y practica Hatha Yoga desde hace quince.

Por Consuelo Serrano. Profesora de Hatha Yoga. @consueloserrano_yoga  

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